El comienzo
La ciudad de los renegados
La historia de este reino se remonta al final de la era de los héroes,
cuando uno de los generales elficos llamado Aralith y Deidre, su hechicera,
cambiaron de bando. Al comienzo de la guerra las distintas razas pertenecientes
a la alianza del sur comenzaron a discutir por quien debía asumir el
control del ejercito, el aspirante de los elfos no era otro que el príncipe
Sahrael, hijo mayor del rey y comandante de la hueste elfica, pero no era el
único. Los otros candidatos eran grandes héroes de sus razas, que se habían
ganado un nombre en las pequeñas batallas que precedieron a la guerra, mas ninguno
disponía del nivel estratégico del general elfo. Cuando los dirigentes se
reunieron para nombrar el nuevo comandante su principal preocupación era no
decantar la balanza a favor de ninguna de las razas, por lo que decidieron
concederle el mando a un humano, la raza con menos presencia en la alianza.
Aralith estaba convencido de
que bajo el mando del débil general humano la guerra estaba perdida para la
alianza, por lo que opto por cambiarse de bando. La hechicera Deidre por su
parte, junto con algunos de los elfos más radicales que se oponían también al
nuevo mando humano desertó junto con Aralith. Las filas enemigas los acogieron
con los brazos abiertos, pues la información que proporcionaron decanto la
balanza a su favor, además de que la experiencia en combate de los elfos era
muy superior a la de las demás razas, pues su destreza y disciplina innatas los
convertía en unos grandes aliados en el campo de batalla.
Durante la guerra Aralith y
Deidre se convirtieron en una parte fundamental en el ejército, su
compenetración era tal que entre las filas de la alianza se rumoreaba que
juntos eran invencibles. Tras la batalla del paso de Finvar, Aralith, encontró
un cachorro de lobo entre las posesiones de uno de los nobles elficos, estos
animales eran tremendamente apreciados entre los nobles de esta raza pues se
decía que en el campo de batalla peleaban con una furia que completaban a los
soldados elficos. La pareja tuvo tal importancia en la guerra que se les
considero una pieza indispensable en la posterior firma de la paz, dado que la
maga fue una de las representantes en el concilio y pese a que el rencor que
Aralith guardaba a los demás lideres de la alianza el respeto que sentía por
Sahrael fue mayor, propiciando una acercamiento de posturas por parte de ambos
bandos. Al finalizar la guerra los generales del bando de Aralith le otorgaron
una parte de la tierra que se les asignó.
La ciudad de los renegados
El pequeño reino se encontraba
en la parte baja de Stigen y se extendía hasta el bosque de Kasvt, la morada de
las bestias. Aralith mando construir un palacio, los mejores artesanos elficos
fueron contratados y el colosal bastión fue tallado en la propia montaña, tras
lo que Deidre y los demás magos encantaron la roca blindándola contra cualquier
adversidad. A los elfos que protegieron a la pareja durante la guerra se les
otorgaron palacios cerca del bosque con el fin de crear un perímetro defensivo
y los magos se asentaron en las plantas superiores de la fortaleza negra. Aralith
llamo a la ciudad Quirandor, que en elfico arcano significaba refugio, dado que
su principal intención era que la ciudad se convirtiera en un lugar al que
acudir si habías sido expulsado por tu gente.
Gran parte de los humanos que se mantuvieron neutrales durante el conflicto acudieron a este reino atraídos por la promesa de Aralith de acoger a todos los refugiados que solicitaran ayuda. Los humanos todavía inexpertos y barbaros en comparación con los elfos se integraron en lo mas bajo de la sociedad junto con algunos de los elfos renegados tras la guerra y algunas de las hechiceras lamias que cambiaron de bando. Sus casas se extendían a los pies de la montaña, todas las calles desembocaban en una gran plaza desde la que se accedía al palacio y se construyeron con roca de la propia montaña, por lo que poseían el mismo color oscuro que esta.
Los años fueron pasando y Aralith y Deidre cada vez se dejaban ver menos. El se dedicaba a viajar por el mundo con la única compañía de Ervanash, el lobo que años atrás había recogido y que según parecía tenia una conexión especial con el espadachín. De esos viajes traía objetos extraños y utensilios mágicos que entregaba a Deidre, algunos de ellos se rumorea que provenían de reinos más allá del gran mar. Mientras el viajaba ella pasaba los días en la biblioteca del palacio y en su alcoba, lugar al que no permitía acceder a nadie y del que solo salía cuando el regresaba. Muchos de los habitantes del palacio decían que se estaba volviendo loca y tenían miedo de los propósitos de la maga.
La ciudad comenzó a desarrollarse, los elfos de la nobleza solo se dedicaban a dar fiestas y vivir cómodamente en sus palacios, ajenos a los cambios que se estaban dando en la ciudad que se extendía bajo ellos. Muchos renegados de las tierras del norte acudían a la ciudad en busca de asilo, por lo que la ciudad se convirtió en un hervidero de culturas y razas. Toda esta diversidad no controlada derivaba con frecuencia en peleas, en algunas de las cuales se destruía parte de la ciudad, provocando el enfado de los habitantes locales. Una de estas peleas coincidió con el regreso de Aralith de uno de sus viajes, cuando vio el caos en el que se encontraba sumido la ciudad que el había alzado entro en cólera y tras ayudar a la guardia de la ciudad a expulsar del reino a los instigadores de la trifulca convoco en el palacio una reunión.
Gran parte de los humanos que se mantuvieron neutrales durante el conflicto acudieron a este reino atraídos por la promesa de Aralith de acoger a todos los refugiados que solicitaran ayuda. Los humanos todavía inexpertos y barbaros en comparación con los elfos se integraron en lo mas bajo de la sociedad junto con algunos de los elfos renegados tras la guerra y algunas de las hechiceras lamias que cambiaron de bando. Sus casas se extendían a los pies de la montaña, todas las calles desembocaban en una gran plaza desde la que se accedía al palacio y se construyeron con roca de la propia montaña, por lo que poseían el mismo color oscuro que esta.
La decadencia
Los años fueron pasando y Aralith y Deidre cada vez se dejaban ver menos. El se dedicaba a viajar por el mundo con la única compañía de Ervanash, el lobo que años atrás había recogido y que según parecía tenia una conexión especial con el espadachín. De esos viajes traía objetos extraños y utensilios mágicos que entregaba a Deidre, algunos de ellos se rumorea que provenían de reinos más allá del gran mar. Mientras el viajaba ella pasaba los días en la biblioteca del palacio y en su alcoba, lugar al que no permitía acceder a nadie y del que solo salía cuando el regresaba. Muchos de los habitantes del palacio decían que se estaba volviendo loca y tenían miedo de los propósitos de la maga.
La ciudad comenzó a desarrollarse, los elfos de la nobleza solo se dedicaban a dar fiestas y vivir cómodamente en sus palacios, ajenos a los cambios que se estaban dando en la ciudad que se extendía bajo ellos. Muchos renegados de las tierras del norte acudían a la ciudad en busca de asilo, por lo que la ciudad se convirtió en un hervidero de culturas y razas. Toda esta diversidad no controlada derivaba con frecuencia en peleas, en algunas de las cuales se destruía parte de la ciudad, provocando el enfado de los habitantes locales. Una de estas peleas coincidió con el regreso de Aralith de uno de sus viajes, cuando vio el caos en el que se encontraba sumido la ciudad que el había alzado entro en cólera y tras ayudar a la guardia de la ciudad a expulsar del reino a los instigadores de la trifulca convoco en el palacio una reunión.
- Pais pequeño
- El lado norte se defiende por la montaña y el banco de nubes
- Solo hay una ciudad, el resto son palacios aislados.
- El país esta plagado de bosques
- La división con el otro mundo es estrecha, los bosques esta llenos de peligros.
- La nobleza de Ervanash se considera demasiado poderosa para venerar a nadie, por lo que no tienen.
- El pueblo es multicultural, aunque desde el desastre la gente ha comenzado a venerar la mitología nórdica, pues consideran a los primeros la rencarnación de sus dioses.
Simbología
- El primer simbolo fue una leon amarillo en fondo negro, y al reino se le llamo Quirandor, que en elfico arcano significaba el refugio.
- Cuando en una batalla posterior Ervanash falleció el emblema del reino se pinto de rojo, como el demoníaco lobo y el nombre se cambio por el suyo.
- Lema: Si escuchas al leon rugir, prepárate para morir.
- Aralith
- Deidre
- Ervanash
- Lider de los humanos
- El primer lobo
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